Me elijo (Vol II) En Sala Silvestre
Me elijo (Vol II) En Sala Silvestre
Siempre hay una elección // aún cuando no elegimos, elegimos no elegir.
La voluntad: “Actividad superior del psiquismo humano, orientada a la acción"
¿Por qué elegimos lo que elegimos?
Ayer se llevo a cabo una velada de amor y amistad transmitidos a través de vinilos y baile a cargo de “Cherries vinyl project” en “Sala silvestre”.
¿Qué significa reproducir música y que tipo de música reproducimos? ¿Cómo reproducimos la música?
Los vinilos regresaron para recuperar su lugar en las reproducciones, como el formato físico mas nítido en el que se almacenan los sonidos. No se trata de un coleccionismo sin fundamento, o de un hipsterismo orientado al consumo de los objetos en los que se almacena la música. Las grabaciones plasmadas en los vinilos son surcos, trazos sonoros que fueron recogidos cuidadosamente para que la aguja efectúe su recorrido a través de los caminos concéntricos del disco. Los caminos de un vinilo trazan las rutas de los ghettos culturales- sociales. El ghetto del soul, y el ghetto del punk tienen un formato en común.
La velada empezó con un set de vinilos que oscilaban entre hip hop, reguetón y house, a cargo de "Caro" y “Jessicaria”. Un vinilo azul giraba en la torna y sonaba el poderoso ritmo de Kendrick Lamar, luego el “Generalito” y otros sonidos exóticos surgieron de las grietas del plano circular.
La voluntad!
No es lo mismo reproducir la música de Spotify que extraerla de un vinilo.
Los vinilos son parte de nuestra ruta, de nuestra experiencia, de nuestra existencia, los recogemos (compramos) en nuestro peregrinar. !La colección de vinilos!
Nunca antes se había presenciado una forma de reproducción tan maquinal en la que la voluntad no tiene valor. Lo que valen son las reproducciones. La maquina repitiéndose a sí misma. Hace poco vi que Bandcamp echaba por la borda todo objeto sonoro producido mediante IA.
La voluntad!
El segundo momento significativo de la velada ocurrió cuando Diana se apodero de las tornamesas y le puso alma al espacio silvestre. Con una selección de soul y reggae diversa y profunda, los surcos de los vinilos cobraron un aspecto selvático y cálido; el ghetto del amor.
En la prehistoria de las grabaciones, la musica era orgánica e irrepetible. Siguiendo a Walter Benjamin, en “La obra de arte en la época de su reproducibilidad técnica”:
“Falta algo, el aqui y ahora de la obra de arte, su existencia irrepetible. “ Gracias a los vinilos es que podemos entrar en contacto con objetos sonoros de alta calidad.
La grabación “posibilita salir al encuentro con su destinatario, ya sea en formato de fotografía o en la de disco gramofonico. La catedral deja su emplazamiento para encontrar acogida en el estudio de un aficionado al arte”
En el cierre de la velada Azul transtorno el espacio con una selección de sonoridades mas spooky, que oscilaban entre el punk y el dark wave.
Un ciclo! Una vuelta de vinilo; me elijo.
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