Fabiolabuenasuerte impartió el taller de resina “me quiero mucho” en “sala silvestre” aquí la crónica.

 “La enseñanza puede, en verdad, contribuir a ciertos tipos de aprendizaje en ciertas circunstancias. Pero la mayoría de las personas adquieren la mayor parte de su conocimiento fuera de la escuela”

Ivan Ilich - la sociedad desescolarizada


Un taller es un puente; una forma desescolarizada para gestionar (reclamar) la autonomía de los conocimientos y las habilidades necesarias para una comunidad /// La premisa dicta que un taller debe ser practico y debe horientarse hacia el “saber hacer”.
La gestión de la educación en la autocultura está en los talleres, en los que, de manera autónoma, practica e inmediata, el estudiante entra en contacto directo con el objeto de estudio, y el resultado es la elaboración de un producto tangible.


Hay algunos talleres qué impregnan e impactan de manera positiva a las comunidades en donde se llevan a cabo, y que por su formato, el taller, es la forma mas adecuada para transmitir esos conocimientos especializados, en un espacio breve de tiempo, de manera directa en el que el instructor o maestro funge como “evocador” y facilitador para la creatividad y la adquisición de las habilidades en pugna.


El taller de resina “Me quiero mucho” impartido por fabiolabuenasuerte es un taller interdisciplinario en el que se conjuga el reencuentro con el “yo”, con la “naturaleza” del “ser”, y con la construcción de la identidad a través de la resina y de la escritura.


El detonante del taller es el amor propio; la materia prima es la resina.


El formato del taller:

3 sesiones de 2 horas cada una.


El objetivo:
Generar un cenicero, un recipiente para los residuos de la combustión.


El taller inicio antes de la primera reunión. Fabiola solicito a los asistentes, la búsqueda de una imagen que represente la infancia; el momento mas flexible de nuestra identidad, el momento en que los huesos eran cartílagos.


¿Cómo adquieren rigidez los objetos? ¿No valdría lo mismo cuestionarnos acerca de nuestra identidad? 



En la primera sesión elegimos materiales // elementos para configurar el entorno de la infancia; los elementos eran diversos, entre pedazos de plástico,brillos, figuras miniaturas, letras, etc. 

Durante la sesión, nos familiarizamos con la resina y la mezcla de los elementos en una especie de lección de química breve y necesaria para transmutar los componentes líquidos en un solido resistente.



En la segunda sesión aprendimos cómo pigmentar una capa de resina para la base de nuestro cenicero; a mitad de la sesión Fabiola planteo el detonante principal del taller a travez de la elaboración de un poema. 

El método para evocar la voz poetica fue un momento de autoexploración y consistió en un cuestionario de 10 o 12 preguntas concisas a travez de las cuales la tallerista (Fabiola) evocaba rasgos fundamentales de la identidad de los asistentes; las preguntas guiaron el contenido del poema y al final del cuestionario el poema estaba prácticamente escrito.


En la tercera sesión desmoldamos los ceniceros, leímos los poemas y prendimos algunos porros para estrenar nuestros ceniceros, porque "los objetos son para usarse". Al final del taller Fabiola nos compartio su "BUENA SUERTE"

















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